jueves, 30 de enero de 2014

Catalanes y palestinos dos nacionalismos similares


Es asombroso el parecido entre el nacionalismo catalán y el palestino. Ambas naciones inventadas por un grupo de iluminados que reducen la identidad de sus pueblos a una sola característica. Los palestinos hacen hincapié en su religión musulmana. Los nacionalistas catalanes ponen el acento en la lengua que coexiste en Cataluña junto al español.

Los dos grupos aspiran a dominar políticamente las zonas que ellos consideran "propias". Los palestinos opinan que Israel debería ser un estado poblado por seguidores de
Mahoma, mientras que los nacionalistas catalanes creen que en Cataluña debería hablarse sólo el catalán. En ambos casos los nacionalistas quieren tener el control del poder político para imponer sus creencias con la fuerza de la ley. Si los palestinos llegan a ejercer el poder político en Israel, introducirán leyes discriminatorias para forzar la salida de los judíos de sus tierras. Ese tipo de leyes existen en todos los países de mayoría musulmana, con la excepción de Turquía. Por otra parte, si los nacionalistas catalanes llegan algún día a conseguir la independencia, llevarán al extremo las leyes que ya existen sobre la imposición del catalán en las escuelas y en los comercios. Esas leyes han sido consideradas anticonstitucionales, aunque todavía no se ha frenado sus efectos.

Tanto palestinos como nacionalistas catalanes viven en un mundo invadido por gente "extranjera". Pero sueñan con un futuro en el que sólo habrá gente como ellos en sus tierras. Los seguidores de Yasir Arafat no quieren un estado palestino diverso e integrador. Quieren vivir en un territorio con uniformidad religiosa donde todos sus conciudadanos recen al mismo dios. Los seguidores de Jordi Pujol no quieren una Cataluña diversa, quieren una Cataluña en la que desaparezcan las señales de identidad de los que nos sentimos españoles.

Ambos grupos se sienten víctimas de movimientos demográficos. Los palestinos consideran que la población judía ha sido injertada en el territorio. Siempre hubo judíos en las tierras de Jesucristo, pero a principios del siglo XX sólo eran el 10%. Palestina era un protectorado británico. Tras el horror del holocausto, los judíos que sobrevivieron tomaron conciencia de la importancia de tener un estado propio en el que nadie les pudiese discriminar. El movimiento sionista que promovía la creación de un estado judío tomó fuerza. En 1947 Naciones Unidas aprobó la creación de un Estado judío y otro árabe en lo que es hoy Israel. Es en ese momento cuando se produce una emigración masiva de judíos a Israel. Llegaron sobretodo de Europa y del resto de países árabes ya que en Europa las comunidades judías habían sido arrasadas y seguía habiendo un fuerte sentimiento antisemita. Hoy los judíos son el 75% de la población de Israel.

Los nacionalistas catalanes también consideran que su tierra ha sido ocupada por oleadas migratorias que han desnaturalizado al territorio catalán. A finales de los años 50, Franco decidió dejar atrás la posguerra y el hambre y desarrollar económicamente a España. Para llevar a cabo la industrialización necesaria se realizaron unos planes de desarrollo que concentraban la industria en tres focos: Madrid, Barcelona y Bilbao. Se produjo de esta manera una desigualdad regional que forzó a muchas personas a mudarse a alguna de estas ciudades para prosperar. La población catalana aumentó en un 50% sólo entre los años 1960 y 1975. Un aumento atribuido fundamentalmente a personas que dejaron sus hogares en Andalucía, Extremadura y Murcia.

Los nacionalistas consideran que sus tierras ya no son del todo suyas debido a esas olas migratorias. Como consecuencia fomentan el odio al grupo con el que conviven. Los palestinos han apoyado actos terroristas contra objetivos civiles, también han utilizado la televisión para difundir barbaridades sobre los judíos, por ejemplo que los judíos comen niños durante Pascua. Han llegado a enseñar a niños de 10 años cómo ser terroristas. El nacionalismo catalán es mucho más civilizado, ya que abandonó el terrorismo en 1991 cuando el grupo Terra Lliure se autodisolvió. También hay que reconocer que no han llegado a decir que los españoles comen a niños, sin embargo han afirmado que "España nos roba". Se fomenta el odio a España en los centros educativos y en las televisiones públicas, porque se considera que los españoles son la causa de no poder expresarse como nación, es decir la causa de que en Cataluña no se hable exclusivamente el catalán.

Ambos nacionalismos usan a los niños para conseguir sus objetivos. Los palestinos incitan a sus hijos a tirar piedras contra los tanques israelitas con la esperanza de que algún periodista capte esas imágenes y de esa manera provocar la ira internacional contra la comunidad judía. Los nacionalistas catalanes no son tan salvajes. Pero no tienen reparos en adoctrinar a los niños en las escuelas e incluso privarles de dominar la lengua española. Un idioma que crea puestos de trabajo en todo el mundo, ya que es la segunda lengua más hablada en Estados Unidos, que es el país más importante económicamente en estos momentos. Los padres nacionalistas que deciden arrebatar a esos niños una herramienta tan importante son unos cafres porque prefieren que sus hijos tengan menos oportunidades en un futuro mercado laboral, con tal de conseguir una Cataluña monolingüística.

El nacionalismo es una ideología tribal, que se basa en los instintos más básicos del género humano. Consiste en desfigurar al ser humano y fijarse sólo en una característica identitaria. Los palestinos en su dios, los nacionalistas catalanes en su lengua. Se divide el mundo en dos: Los buenos y los malos. Los de aquí y los de allá. Y basándose en esa característica se justifica el odio, la manipulación y la violencia. El nacionalismo es propio de culturas salvajes e inciviles, de personas que no ven más allá de sus narices, de bárbaros que ven a la sociedad como si fuera una película en blanco y negro, perdiendo con ello los matices del arco iris.


miércoles, 29 de enero de 2014

Independencia a cualquier precio


La paranoia independentista alcanza ya cotas surrealistas y se aferra al sueño de la independencia cueste lo que cueste.

No les importa romper lazos con el resto de España que es su principal mercado y proveedor, ni salir de la UE, sufrir aranceles a sus exportaciones o volver a tener fronteras, no les importa salir de la OTAN o de la ONU.

No les importa dejar de tener acceso a la financiación del Gobierno Español, del BCE o del FMI.

No les importa el empobrecimiento del 25%-30% que anuncian para Cataluña en caso de independizarse.

No les importa la terrible fractura social que el proceso va a provocar entre los catalanes independentistas y los que no lo son.

No les importa que su estimado Barça deje de jugar en la Liga.

Lo único que desean es la fundación de su soñada e inventada nación.

Son el ala radical del independentismo, son sólo unos pocos, pero son los ideólogos del movimiento, los que nutren de sueños e ideas a sus seguidores.

Y a estas argumentaciones les llaman el discurso del miedo, para tratar de demonizar a los que advertimos de las graves consecuencias que esta deriva radical va a tener.

Ramón Copons
Barcelona

jueves, 23 de enero de 2014

El nacionalismo insaciable


El nacionalismo es insaciable. No por conseguir la independencia de Cataluña se pararán. Todo lo contrario, empezarán a pedir otras cosas.

Sólo hay que conocer un poco la historia de los nacionalismos para saber lo que ocurrirá.

La Alemania Nacionalsocialista inició en los años 30 sus reivindicaciones nacionalistas respecto la zona desmilitarizada de Renania, conseguida está, se anexionó Austria y luego reivindicó los Sudetes checoslovacos, para acabar ocupando toda Checoslovaquia, después vino Danzig y con ella toda Polonia.

Cuando los nacionalistas irlandeses reivindicaron la independencia de Irlanda, muy pocos eran los partidarios de esta en Irlanda del Norte, y el Ulster quedó finalmente fuera de este proceso, dada la aplastante mayoría de protestantes pro-británicos en la región. Sin embargo sólo un día después de obtener la independencia los nacionalistas irlandeses empezaron a pedir la anexión de la zona.

Si Cataluña se separa de España, al día siguiente los nacionalistas catalanes empezarán a trabajar para obtener anexiones de otros territorios (Baleares, Valencia, los territorios aragoneses de la Franja de Ponent, lo que ellos llaman la Cataluña Nord, en el sur de Francia, Andorra y hasta L’Alger en Cerdeña). Pondrán en marcha toda su maquinaria propagandística: Subvenciones al catalán, fomento de tradiciones catalanas diferenciadoras, búsqueda de agravios con sus lugares de origen, promoción de la identidad, pedagogía de una historia manipulada, impulso del rencor y el odio, etc.

Lo harán porque está en su hoja de ruta ¿Porque sino salen todos estos territorios en el mapa del tiempo de TV3, porque se hizo una etapa prologo de la Volta a Cataluña en L’Alguer, o se fomenta ya el Catalán en muchos de estos territorios con dinero de la Generalitat? pero lo harán sobretodo, porque sino, su ideología se muere y sus aspiraciones políticas con ella. ¿Qué van a hacer? ¿Disolverse al día siguiente de obtener la independencia y dejar de ser un partido nacionalista?

Pensemos que cualquier concesión ahora no hará más que alimentar a la bestia para el futuro.

Ramón Copons
Barcelona

jueves, 16 de enero de 2014

PSOE y federalismo


El PSOE propone un nuevo modelo de estado que denomina federal, y aboga por una reforma de la Constitución para cambiar el modelo Estado. No explican que quieren decir con estado federal, ni tampoco qué es lo que quieren cambiar de la Constitución.

Este planteamiento ambiguo, pero con tintes de dialogante, pretende radicalizar la postura del PP, ocupando una posición centrada entre los partidos nacionalistas y el PP. Todo ello sin duda en busca de un rédito electoral.

El problema es que la posición del Gobierno no es en absoluto radical, se mantiene exactamente donde estaba: La soberanía nacional reside en el conjunto de los españoles y una parte de ellos no pude decidir de forma aislada. Se trata, de hecho, de la misma posición que había mantenido hasta ahora el propio PSOE.

La radicalidad en todo caso se puede atribuir a CIU, que habiendo propuesto un nuevo modelo de financiación, tipo el concierto vasco, sabiendo perfectamente que era inaceptable, pues rompía el modelo de solidaridad interterritorial y abría la caja de pandora para acabar teniendo 17 modelos de financiación, decide, finalmente quitarse la careta e ir a por el separatismo.

Sinceramente, no sé porque debemos reformar la Constitución por el chantaje de los independentistas y no sé que mas quieren hacer para federalizar a un país que ya dispone de 17 Comunidades Autónomas con parlamentos autonómicos, gobiernos regionales, policía propia, competencias traspasadas en sanidad, educación y cultura, TV y radio autonómica, etc. ¿Conocen algún país mas federal que España?

El PSOE en busca de ese puñado de votos, da oxigeno a los separatistas al demonizar la postura del Gobierno.

Señores dirigentes del PSOE, hágannos un favor, enciérrense el tiempo que haga falta en un hotel y decidan que tipo de país quieren para España, y páctenlo con el PP y el resto de grupos nacionales que se quieran sumar. Hagan un pacto de estado que nos permita cerrar de una vez este estúpido debate, y que dejemos por fin de estar en manos del permanente chantaje de los partidos nacionalistas cada vez que uno de los grandes partidos obtiene una mayoría simple.


Ramón Copons

Barcelona