martes, 19 de agosto de 2014

Estado de Israel / Estado de España

Desde que comenzara la última acción terrorista de Hamás en Gaza, de cuya duración y víctimas se responsabiliza, por parte de los islamistas, de la izquierda europea y del tradicional antisemitismo de la derecha al Estado de Israel, observamos diariamente como los Gobiernos de los Estados Democráticos acomplejados formalizan excusas para disfrazar su apoyo al terrorismo de Hamás con supuestas acciones responsables encaminadas a dar solución a la Guerra en Gaza.

No es la primera vez que los Estados europeos lejos de combatir el terror y el totalitarismo, sea cual sea su forma o denominación, muestran tibieza o lo que es peor, un casi “hermanamiento” con aquellos que ejercen la violencia y el terror. Un claro ejemplo fue lo sucedido el pasado mes de junio cuando una delegación de judíos norteamericana fue expulsada de la cumbre de Estados Africanos, porque los delegados de la Liga Árabe mostraron malestar y falta de respeto cuando vieron cubrir sus cabezas con la kipá a los delegados judíos. Ante este hecho ningún representante de los Estados Democráticos presentes mostró signo alguno de apoyo, indignación o contundente reprobación. Por el contrario el silencio cómplice fue el denominador común en todos ellos.

Para aquellos que defendemos con firmeza y sin titubeos la libertad y los derechos individuales no deja de asombrarnos la prostitución gratuita de los gobiernos democráticos acomplejados tendiéndose en los brazos ensangrentados de los terroristas de Hamás, llegando incluso a justificar sus acciones terroristas como legítima defensa.

Muertes por bombas de niños y bebes palestinos en escuelas y hospitales, bombardeos indiscriminados en zonas de población civil, falta de alimentos y medicinas …. son algunos de los hechos que les son atribuidos al Estado de Israel con el fin de que el conjunto de la población europea culpabilice de la Guerra en Gaza al único territorio de libertad y prosperidad en Oriente Medio.

Pero la realidad se antoja muy distinta. Hamás es una organización terrorista en cuya acta fundacional pone de manifiesto el odio a los judíos:

“el Día del Juicio no llegará hasta que los musulmanes no luchen contra los judíos y les den muerte. Entonces, los judíos se esconderán detrás de las rocas y los árboles, y éstos últimos gritarán: '¡Oh musulmán!, un judío se esconde detrás de mí, ven a matarlo llamando a la guerra santa de todos los musulmanes con el fin de asesinarlos.

Hamás se considera, a sí mismo, como la delantera y vanguardia en la lucha contra el sionismo mundial (...) Los grupos islámicos en todo el mundo árabe deben hacer lo mismo, puesto que son los mejor preparados para su futuro rol en la lucha contra los provocadores judíos”.

De igual forma determina que las iniciativas de paz son contradictorias con los principios del movimiento de resistencia islámico:

“Las iniciativas [de paz], y las llamadas soluciones pacíficas y conferencias internacionales contradicen los principios del Movimiento de Resistencia Islámica (...) Estas conferencias no son más que un medio para designar infieles como árbitros en las tierras del Islam... No existe ninguna solución al problema palestino sino por medio de la Yihad. Las iniciativas, las propuestas y las conferencias internacionales no son sino una perdida de tiempo, un ejercicio inútil”.

 Esta contundencia de Hamás es muestra inequívoca de quién es quién en esta guerra. Hamás utiliza los hospitales, colegios o mezquitas como lugar de almacenamiento de misiles o como silos estratégicos para lanzar misiles contra el Estado de Israel buscando el mayor número de víctimas, incluyendo civiles. Hamás toma como rehenes a la población de Gaza como escudos humanos. Recluta y envía a la población adolescente a suelo Israelí con el fin de inmolarse en lugares públicos buscando una vez más, la masacre del pueblo judío. Hamás se niega a construir refugios para defender a su población de los ataques del Estado de Israel, pero no le tiembla el pulsa al utilizar esos recursos económicos para adquirir armamento y construir túneles entre Gaza, Israel y Egipto con el fin de destruir el Estado de Israel. (Las Fuerzas de Defensa de Israel, dentro de la Operación Margen Protector, intentan destruir estos túneles para evitar el abastecimiento de armas por parte de Hamás que serían utilizados contra territorio Israelí.)

Por su parte el Estado de Israel en su Declaración de Independencia de fecha de 14 de mayo de 1948, víspera del Shabat y del fin del mandato británico, establecía que:

“ el Estado de Israel permanecerá abierto a la inmigración judía y el crisol de las diásporas; promoverá el desarrollo del país para el beneficio de todos sus habitantes; estará basado en los principios de libertad, justicia y paz, a la luz de las enseñanzas de los profetas de Israel; asegurará la compleja igualdad de derechos políticos y sociales a todos sus habitantes sin diferencia de credo, raza o sexo; garantizará libertad de culto, conciencia, idioma, educación y cultura; salvaguardará los Lugares Santos de todas las religiones; y será fiel a los principios de la Carta de las Naciones Unidad.

Exhortamos –aun en medio de la agresión sangrienta que es lanzada en contra nuestra desde hace meses- a los habitantes árabes del Estado de Israel a mantener la paz y participar en la construcción del Estado sobre la base de plenos derechos civiles y de una representación adecuada en todas sus instituciones provisionales y permanentes.

Extendemos nuestra mano a todos los Estados vecinos y a sus pueblos en una oferta de paz y buena vencindad, y los exhortamos a establecer vínculos de cooperacióny a ayuda mutua con el pueblo judío soberano asentado en su tierra. El Estado de Israel está dispuesto a realizar su parte en el esfuerzo común por el progreso de todo el Medio Oriente”.

El Estado de Israel, como estado moderno y democrático, cumple con su obligación responsable de defender su territorio y sus ciudadanos, judíos y árabes, de los misiles lanzados por Hamás. Sus acciones en Gaza son realizadas cuidando todos los detalles posibles con el fin de evitar muertes de palestinos inocentes. Para ello, realiza localizaciones terrestres de los silos y rampas de lanzamiento de misiles de Hamás, poniendo en peligro la vida de los miembros de las Fuerzas de Defensa de Israel, a pesar de que les sería más fácil y eficaz proceder a bombardeos aéreos sin previamente inspeccionar el territorio palestino.

Es, por lo tanto, de justicia reconocer que el Estado de Israel, en cumplimiento de su deber de defensa del territorio y de sus ciudadanos, cumple exhaustivamente con el derecho internacional, atacando objetivos legítimos minimizando el peligro de los civiles palestinos.

A principios del presente mes de Agosto el Gobierno Español, a través de unas declaraciones del Ministro de Asuntos Exteriores, Don José Manuel García-Margallo, manifestó la decisión de “paralizar cautelarmente las ventas de material militar a Israel, a la vista del conflicto abierto en Gaza”. Para a continuación juzgar de “estremecedoras las cifras de víctimas en los bombardeos de Gaza y reconocía el derecho de Israel a proteger a sus ciudadanos, pero condicionado al principio de proporcionalidad y al respeto a la protección que merecen los civiles, que no es sino una manifestación del derecho internacional humanitario”.

Para comprender los defectos de forma y las consideraciones erróneas desde el punto de vista formal de esta decisión unilateral, recomiendo la lectura del artículo Exportaciones españolas de armas a Israel donde explica y concluye que la decisión del Gobierno Español “esta basada en percepciones, pero no en hechos concretos, analizados y evaluados”.

Esta debilidad del Estado Español y de sus gobernantes, representantes de la soberanía nacional, no es nueva ni extraña para aquellos que estamos cansados de advertir las continúas cesiones que desde el Gobierno de España presidido, previamente, por el socialista del PSOE, Don José Luís Rodríguez Zapatero, y el actual Gobierno de España presidido por el socialdemócrata del PP, Don Mariano Rajoy Brey, se vienen realizando a los terroristas de la banda de asesinos ETA, al nacionalismo vasco, y al nacionalismo catalán, a cambio de que les permitan “seguir viviendo en su cómodo estado de bienestar político”.

El Gobierno de la Nación Española viola continuamente los preceptos constitucionales de la vigente Constitución de año 1978, ya que lejos de defender la integridad del Estado español y de los derechos y libertades de sus ciudadanos, dejan campar a sus anchas a los nacionalistas de todas las tendencias políticas que llevan a cabo las conocidas “técnicas de nacionalización-represión”, es decir, opresión lingüísica, presión y exclusión social, manipulación y adoctrinamiento educativo, expulsión y aniquilación de los que muestran oposición a la imposición nacionalsocialista, sin que en ningún caso, el Gobierno de Rajoy muestre contundencia en la defensa de sus compatriotas que viven en continúa amenaza física y psíquica.

Por el contrario, y bajo el perfil de mal gobernante, culpabiliza a los ciudadanos que no se dejan someter y que sin protección jurídica alguna se enarbolan bajo la bandera de la libertad poniendo en peligro su vida y la de sus familiares. Prueba de ello son las continuas retiradas de la primera línea política de políticos ilustres, periodistas independientes, víctimas de ETA valientes, no complacientes….(Recientemente el Presidente de la Voces Contra el Terrorismo, Don Francisco José Alcaraz Martos, ha vuelto a denunciar la política llevada a cabo por Don Mariano Rajoy Brey, Presidente del Gobierno de España, que lejos de cumplir con sus promesas electorales, mantiene la política de traición y humillación a todas las víctimas del terrorismo de ETA, iniciada por el anterior Gobierno socialista. Hechos como excarcelación de asesinos de ETA sin cumplimiento íntegro de sus penas, cesiones al brazo político de ETA dejando que permanezcan en las Instituciones democráticas, halagos a los dirigentes del nacionalismo vasco y por ende a los terroristas camuflados en “marcas blancas” políticas…son algunas de las cesiones del Gobierno traidor de España a las víctimas de ETA, al Estado Español, a la libertad, la dignidad, la memoria y la justicia.)

Las víctimas del terrorismo de ETA son molestas porque día tras día denuncian todas y cada una de las tropelías de este Gobierno cobarde y traicionero protector de  “sus terroristas”, que silencian a las víctimas con inmorales campañas de deslegitimación sobre su derecho a exigir memoria, dignidad y justicia. Los terroristas y sus protectores, no odian a las víctimas por su tesón incansable en desmantelar la farsa paz y tregua trampa, sino por que existen. Y esta es la auténtica tragedia de esta realidad encubierta por todos los cómplices de los asesinos, es decir, el poder ejecutivo, el poder legislativo, el poder judicial, los falsos empresarios vendidos al favor del poder, los falsos periodistas accesibles a sus deseos panfletarios, las víctimas del terrorismo complacientes con un reconocimiento político, y un largo etcétera de parásitos  que se benefician de “sus gobiernos” y de la continua lucha por la libertad llevada a cabo por unos pocos, por desgracia en beneficio de unos muchos.

El Gobierno de España es y, por desgracia, será coherente en sus decisiones tanto en política interior como exterior. Alineación con los terroristas sea cual sea su origen o confesión. Posicionamiento junto a ETA, posicionamiento junto a Hamás. Se alejan de la libertad, de la democracia y de la verdad. Dejan a los pies de los caballos a las víctimas y a los Estados democráticos, como el de Israel, que sí cumple con sus obligaciones de defensa y seguridad de su territorio y de sus ciudadanos, bajo los principios de libertad y justicia.

Los Estados Modernos se fundamentan en el principio de legalidad que a su vez se subordina al principio de Constitucionalidad. Es garante de derechos y libertades individuales y para ello cuenta con el imperio de la Ley, la división de poderes y el control judicial como límite en las intervenciones del poder ejecutivo y legislativo en la esfera de la libertad y los derechos del individuo. Reúne, por lo tanto, todo aquello que los totalitarismos y el terrorismo odian. Todo lo que les puede usurpar “su poder” ejercido sobre los individuos, bien como víctimas o bien como colaboradores necesarios. El terrorismo como el totalitarismo, cuya característica básica es el ejercicio del terror y la inseguridad, tiene como único fin destruir Estados, Gobiernos o sociedades. Por eso es de suma importancia combatirlo desde la firmeza que sólo un Estado fuerte y sólido puede dar: el Estado de Derecho.

Sincero agradecimiento al Estado de Israel, a las Fuerzas de Defensa Israelí y  al pueblo judío por existir. Así mismo, a todas las víctimas del terrorismo de ETA y especialmente a Don Francisco José Alcaraz Martos, Presidente de Voces Contra el Terrorismo. Eternamente, Gracias.

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