miércoles, 28 de agosto de 2013

La incapacidad de razonar de un nacionalista


Cuando se acerca la fecha del 11 de septiembre, los nacionalistas se ponen muy nerviosos. Es una época en la que aumentan los emails que recibo cargados de odio llamándome fascista, facha, enemigo de Cataluña y españolito de mierda. Este último está muy de moda. A modo de ejemplo comparto aquí el último mensaje que he recibido de una chica llamada Meritxell:

QUANTA IGNORANCIA JUNTA D'ESPANYOLS RETROGRADS, LA MEVA FILLA VA A UNA ESCOLA CATALANA I PARLA PERFECTAMENT EL CASTELLA I AMB ALUMNES DE PARES SUDAMERICANS, ENCANTATS DE L'IDIOMA. GRACIES A IGNORANTS TENIM MES ARGUMENTS PER LA INDEPENCIA EL 2014.............y si no me entendeis culturizaos.

Meritxell nos llama españoles retrógrados porque no pensamos como ella. El nacionalismo nos quiere sumisos y por eso nos insulta para que no nos salgamos de sus directrices. La descalificación al disidente es un arma muy poderosa, pero sólo funciona si hay un grupo grande de personas dispuestas a secundar a quien insulta. También es importante que un grupo todavía más grande de gente mire hacia otro lado y se comporten como si no pasara nada. En Cataluña se dan las dos características, por eso Meritxell cree que está haciendo lo correcto cuando nos falta al respeto. Es probable que Meritxell sea una persona decente y educada, pero su fanatismo le hace perder los estribos cuando se toca la tecla del nacionalismo. El mecanismo es similar al que le sucede al protagonista de la película “Regreso al futuro” cuando le llaman gallina.

Meritxell empieza haciendo referencia a la supuesta ignorancia reflejada en este blog. Casi todos los mensajes de odio que recibo me acusan de ignorante, sin embargo jamás explican por qué. Por ejemplo, yo puedo decir que Meritxell es un poco ignorante porque las pocas palabras que ha escrito en español están mal escritas. No se escribe “entendeis” sino “entendéis”, con acento. Las personas racionales sólo lanzan acusaciones con argumentos y ejemplos. ¿Os imagináis a un fiscal acusando a un reo de asesinato sin presentar pruebas? sería absurdo. Pero el nacionalismo nos acusa de ignorantes e inclutos de forma sistemática y sin argumentación porque se trata de una descalificación aprendida basada en una creencia y no en una idea.

Ortega y Gasset decía que hay dos formas de pensar: Las ideas y las creencias. Las ideas pertenecen al conocimiento demostrable, se discuten y razonan, mientras que las creencias vivimos con ellas, pero no son discutibles. Decía Ortega que “las ideas se tienen, en las creencias se está”. Vivir en las creencias es cómodo, pero en las ideas es una lucha constante. Un claro ejemplo de creencia es la fuerza de la gravedad ya que vivimos con el convencimiento de que cuando nos levantamos de la silla no vamos a salir flotando, ni se nos pasa por la cabeza. La fuerza de la gravedad que nos atrae a la tierra es algo que ni siquiera nos planteamos en el día a día. ¿Qué le diríais a alguien que afirma tener miedo de salir flotando a la estratosfera si se levanta de la silla? Probablemente pensarías que es un ignorante o un loco.

Todo nacionalismo basa sus premisas fundamentales en creencias no demostrables. Hitler creía en la superioridad de la raza aria. El nacionalismo catalán cree que la lengua propia de Cataluña es el catalán. Ambas creencias son absurdas. Ni la raza aria es superior, ni la lengua catalana es propia de un territorio, ya que las piedras no hablan. Pero como son creencias y no son ideas, el nacionalista no se ve en la necesidad de justificar sus premisas. Es más, cualquier persona que opine de forma distinta es un ignorante. Por ahora sólo hemos explicado por qué el nacionalismo es irracional, porque se basa en creencias y no en ideas, pero ¿De dónde viene el carácter autoritario del nacionalismo?

Otra de las premisas básicas de todo nacionalismo es la creencia de que si no se aplica la fuerza el grupo básico de ese nacionalismo desaparecerá. Por ejemplo, Hitler creía que si no exterminaba a la raza judía, ésta terminaría degradando a la raza aria porque acabarían mezclándose. El nacionalismo catalán cree que si no impone la lengua catalana, el español terminará implantándose y la lengua catalana desaparecerá de Cataluña. Ambas creencias son absurdas, pero ya hemos visto que la lógica es enemiga del nacionalismo. Por otra parte, el miedo es el mejor arma de todo autoritarismo. Por ejemplo, Franco convenció a la sociedad española de que si él no era el jefe de Estado de España, volvería a haber una guerra civil. Gracias a la difusión de ese miedo la sociedad española prefirió durante mucho tiempo lo malo conocido a lo bueno por conocer. Miedo y totalitarismo son las dos caras de una misma moneda.

Meritxell es la típica nacionalista que no razona porque cree, que insulta porque tiene miedo y ese miedo le hace ser autoritaria. Meritxell nos odia porque no nos sometemos y eso en sí mismo representa una amenaza a esa Cataluña soñada en la que quiere vivir y jamás vivirá.

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