sábado, 29 de diciembre de 2012

Lenguas que se hacen antipáticas



La nueva ley de educación  impulsada por el ministro Wert ha despertado una polémica que ya estaba anunciada. Quienes estamos por evitar que el nacionalismo siga dominando el gobierno de España ya sabemos que cualquier ley, reforma, sentencia, reglamento o simple opinión que vaya en la línea de defender los derechos de los ciudadanos que prefieren la enseñanza en la lengua oficial del estado no iba a suscitar ninguna opción al diálogo o la tolerancia. Ya sean los nacionalistas, que una vez que han alcanzado sus objetivos de convertir una de las lenguas oficiales en única en la educación, lo han transformado en “línea roja” intocable, ya sea el partido socialista que nunca aceptará una reforma de la educación que no sea hecha por ellos, era una certeza que esa ley no iba  a cosechar ningún apoyo adicional a los apoyos que contaba de partida.

El cruce de acusaciones, ataques y argumentaciones del nacionalismo contra la ley me ha hecho reflexionar sobre algunos de los temores de los que pretendidamente defienden a la lengua catalana. Quizás uno de los argumentos que más me ha llamado la atención de quienes quieren avanzar en el independentismo es su percepción de que aunque la lengua escolar es únicamente el catalán, muchos alumnos siguen usando el español una vez salen del centro docente.

Este temor evidencia dos cosas muy claras: primero, los nacionalistas no aceptan el principio básico y reconocido por las Naciones Unidas de que los niños puedan ser educados en su lengua materna (al que ellos apelaron en su día en la transición) y segundo, como ellos declaran sin pudor, y sorprendentemente sin oposición, que la lengua catalana es un instrumento para conseguir la construcción nacional y la independencia.

Desde mi punto de vista, efectivamente la lengua es un instrumento y como tal la gente busca aprenderla por dos razones:

1.- Para comunicarse. Es la razón más lógica. La gente busca aprender una lengua para poder comunicarse. Con la lengua materna nos comunicamos con quienes están más cerca, lo primero la madre, nuestra familia, nuestra comunidad y amigos. Si una persona no habla nuestra lengua hace difícil la comunicación, pero si tenemos interés en comunicarnos con otras personas entonces también queremos aprender su lengua. Así pues buscamos aprender una o más lenguas para comunicarnos con los demás.

2.- Por su utilidad. Es muy común que se aprenda una lengua por algo específico, lo más frecuente, porque es necesario para conseguir un trabajo. Un empresario que quiera vender en los Estados Unidos, un estudiante que quiera estudiar en París o por tener una novia alemana. En estos casos lo que mueve a aprender el idioma no es la voluntad general de ampliar el mundo y comunicarnos en general con un amplio grupo de personas, se necesita aprender un idioma por una necesidad específica.

Así pues cuando decidimos aprender una lengua lo hacemos porque existe una motivación que es la comunicación. La lengua se usa para comunicarnos, es para lo que se creó y por lo tanto es su utilidad lógica y natural. Pero así como el uso lógico de un martillo es utilizarlo para clavar clavos, también es cierto que alguien lo puede utilizar para otras cosas como de pisapapeles, por ejemplo, o incluso para golpear y hasta matar a una persona. De la misma manera las lenguas pueden ser utilizadas para otras cosas, y este es el caso del nacionalismo, como ellos mismos dicen, la lengua es un instrumento clave para la construcción nacional, en definitiva para la independencia.

La perversa conclusión es que si la lengua catalana es percibida como un instrumento para conseguir la independencia, entonces quienes no desean la independencia ¿Por qué han de utilizarla? ¿No es lógico que se evite usar aquellos mecanismos que llevan a fines no deseados?

Hace unos días leí un artículo de un profesor en ómnium cultural, la asociación independentista catalana. En el artículo se quejaba amargamente de que en una escuela en Mataró un alumno  había comentado que hacía cuatro años había decidido no usar más el catalán. El profesor asociaba esta decisión del alumno a que actuaba con rebeldía porque percibía el catalán como una imposición ya que sólo se obligaba en la escuela. Se deducía que para evitar eso lo que había que hacer es que fuera obligatorio en todos los ámbitos de la vida social ya que al serlo solo en la escuela era percibido negativamente por los alumnos mientras que en el resto de actos sociales (con más libertad) el alumno no estaba obligado a hacerlos en catalán.

Los nacionalistas al convertir la lengua catalana en un instrumento de una ideología o de unos objetivos políticos a su vez manipulan a los que usamos la lengua catalana, ya que nos hacen, sin nosotros quererlo, partícipes de su proyecto. Y ¿no es lógico evitar utilizar los instrumentos que llevan a la independencia si no la queremos? Los nacionalistas están llevando la lengua  a su límite, identificando a quienes hablan en español como anticatalanes y a quienes lo hacen en catalán como independentistas y si esta es su lógica, es de sentido común, si no quieres la independencia, dejar de usar el catalán.

No entiendo como quienes dicen amar a la lengua catalana no vuelven a la lógica de las lenguas y para considerar el catalán simplemente como un medio de comunicación y no de separación entre los catalanes, solamente eso, pero esa es la grandeza de una lengua. La fuerza que da una sola persona que la usa voluntariamente no la tienen mil que lo hacen por obligación.

Por eso ya es hora de decir que ya está bien que algunos se arroguen el derecho a decidir por mí el uso que ha de tener el catalán o el español y con qué objetivos se debe utilizar. Me niego a que decidan por mí algo que pertenece a mi libertad personal. Tengo derecho a que se eduque en ambas lenguas y a que se puedan utilizar libremente en todos los ámbitos, y más importante aún, a que no se me instrumentalice ni manipule políticamente por el hecho de usar una u otra.

El lingüista austriaco Ludwig Wittgenstein decía: “los límites de mi lengua son los límites de mi mundo”. Así pues habría solo dos maneras de ampliar nuestro mundo, la de los nacionalistas, que es la de obligar a los demás a hablar su lengua, y otra más tolerante: la de los ciudadanos libres, que es la de aprender otras lenguas, implica algo más de esfuerzo, pero en mi opinión es más satisfactoria.

Guillermo Brunet

martes, 18 de diciembre de 2012

Tertulia: La profunda corrupción en Cataluña

lunes, 17 de diciembre de 2012

Federico Jiménez Losantos: Jordi Pujol Ferrusola, otro hijo de Pujol corrupto. Le llaman el marmolista

domingo, 16 de diciembre de 2012

Javier Cárdenas implacable contra la normalización lingüística en Cataluña


“Permitidme que sea muy breve en un tema que ya comienza a cansarme de una forma soberana. Una vez más, estamos ante un mutis por el forro de casi el 100% de la prensa en España. Es indignante que haya tanta cobardía, tanta estupidez y tanta ilógica en el tema de la enseñanza en catalán. Quiero decir: ¿por qué no se deja que sean los padres los que decidan en qué idioma se va a instruir, se va a enseñar, a sus hijos? Porque deben ser los padres, en el fondo, los que decidan sobre sus hijos. Con perdón de la palabra, ¿quién coño es un presidente de la Generalidad para decidir en qué se va a instruir a mi hijo? ¿Por qué tiene más poder él que el propio padre o la madre? ¿Por qué? No sería más fácil, como pasaba hace muchos años, que sean los padres los que decidan. En esta escuela se enseña en catalán y en castellano, como me pasó a mí… aquí voy. En esta escuela se enseña solo en catalán… aquí lo llevas. En esta escuela se enseña casi todo en castellano y algunas asignaturas en catalán; en esta, al revés. Sería lo lógico, ¿no? Habría una pluralidad. Pero que a mí me tengan que imponer, porque al politicucho de turno quiere decidir en lo que ha de estudiar mi hijo o mi hija, me indigna, me ofende profundamente. ¿Por qué tiene que ser él el que decida? ¿Por qué están luchando para hacer un referendo para que toda la gente salga a la calle y decidir si independencia, o no, y en cambio se acojonan con este tema? Pues lo voy a decir yo. Porque al igual que ni el Tato va a ver películas al cine en catalán en Cataluña -algo que me hace mucha gracia pues los periódicos catalanes no dicen nada sobre esto-, y lo dice un catalán, pero sabéis que existen unas ayudas descomunales para las películas en catalán, porque no va nadie. Qué curioso que se quiera la independencia para Cataluña cuando los catalanes no van al cine en catalán. Esto es muy curioso. Es digno de estudio, pero no veo ni a El Periódico, ni a La Vanguardia, ni a El Punt Avui… decir nada al respecto. Se callan. Dicen lo que les interesa. Yo he sido enseñado en catalán y en castellano, y como yo una generación: Sergi Mas, íbamos al mismo colegio, David Barrufet, compañero mío de pupitre, y tantos otros… ¿Por qué no puede seguir siendo igual, que los padres tengan la potestad de decidir en qué se enseña a sus hijos? ¿Es tan complicado? El problema es que tenemos a un torpe como Wert, que lo hace muy mal y parece que sea el caballo de Atila, y en lugar de explicar esto y decir algo así, para que todo el mundo diga que es verdad, también se diría así desde Cataluña, no los medios de comunicación, que con tanta subvención evidentemente dirán lo que diga el presidente de la Generalidad, pero sí la gente de la calle. Dirían, pues es verdad, yo quiero decidirlo. Y el que quiera que a su hijo solo se le enseñe en catalán, se le respeta. Se le respeta, solo faltaría. Por mis convicciones quiero que a mi hijo solo se le enseñe en catalán. Nada que decir. Pero también se ha de respetar el que quiera que a su hijo se le enseñe en castellano, y como mínimo unas asignaturas en catalán. El niño también tiene que aprender catalán. Porque, en el fondo, la lengua es cultura, sea catalán, sea inglés, sea francés, sea castellano… cuantas más, mejor. Pero cuando te lo tomas que te lo están imponiendo, hombre, acabas un poquito harto. Y yo ya estoy harto de esta sensación. De que aparezcan por ahí unos politicuchos y los lameculos de turno, estos tertulianos que van a los programas de radio a explicar en qué tienen que ser educados unos hijos que ellos no conocen. Por ejemplo, Pilar Rahola, que le encanta meterse en todos los charcos, en todos, y decidir… una persona que no le han votado ni las ratas cuando se ha dedicado a la política, querer decidir en qué idioma se tiene que impartir clase a unos niños que ella no conoce. Es así de sencillo, pero lo complican todo. Y nadie tiene las narices para decir algo tan sencillo: que sean los padres los que decidan. ¡Qué narices! ¿También en esto van a ser los políticos?”.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Gerona se declara territorio libre e independiente

Debate sobre el nacionalismo con Jesús Lainz

jueves, 13 de diciembre de 2012

Pio Moa sobre la hispanofobia

Federico Jiménez Losantos: Ataques nacionalistas contra Wert

César Vidal: La corrupción del nacionalismo catalán

Un diputado de Amaiur llama criminal al Gobierno

miércoles, 12 de diciembre de 2012

El presidente del Córdoba C.F. a Artur Mas: '¿Se ha pensado bien lo de la independencia?'

miércoles, 5 de diciembre de 2012

César Vidal: Reforma de Wert y el catalán

Pio Moa:"La hispanofobia es una enfermedad recurrente en España"

PSOE e Izquierda Unida, a favor de instaurar el catalán en Aragón

martes, 4 de diciembre de 2012

Abascal: "La amenaza nacionalista no es una broma ni va en broma"

lunes, 3 de diciembre de 2012

El programa de TV3 Polònia se mofa del sectarismo de Pilar Rahola y su pasión por Artur Mas

Cafè amb llet denuncia la corrupción de Ramón Bagó en su relación con el hospital de Mataró

Santiago Abascal: "Vamos a salir a la calle a decir basta al golpe de Estado a plazos secesionista de Artur Mas"

domingo, 2 de diciembre de 2012

Franco And The Nationalists

sábado, 1 de diciembre de 2012

Recarte:"Esquerra quiere provocar una situación de impago en Cataluña"

Vídeo de DENAES para el 6-D