lunes, 28 de mayo de 2012

Los Soprano bilduetarras

En el episodio piloto de la serie televisiva Los Soprano el mafioso Tony acude a la consulta de la psiquiatra Jennifer Melfi para descubrir el origen de un ataque de pánico que acaba de sufrir. Mientras habla con la doctora recuerda cómo su sobrino Christopher tirotea a un mafioso checo heredero de una compañía de desechos que rivaliza con la familia Soprano en la gestión de residuos.


La dedicación de la mafia al negocio de la basura forma parte de una larga tradición. Personajes tan conocidos como Lucky Luciano, Joe Profaci o Carlo Gambino ya basaban en ella una parte jugosa de sus beneficios. Actualmente la Cosa Nostra, la Yacuzza japonesa o la Triada china mantienen esa lucrativa costumbre. En Italia tiene nombre propio: la ecomafia. En el sur del país unas 200 “familias” controlan más del 40% de la gestión de residuos urbanos en Nápoles, Sicilia y Calabria. Desde allí han ampliado el negocio hacia Bulgaria, Eslovaquia, Albania y Rusia. Todo se basa en una red de conexiones de mafiosos, políticos, funcionarios y empresarios.

 El nacionalismo, que aprovecha cuanto tiene a su alcance para saquear con la excusa de la construcción nacional, no iba a dejar escapar el negocio de la basura. Bildu, el tentáculo de ETA acomodado en la poltrona política, ha implantado un modelo de recogida de residuos al que ha dado el nombre de “PUERTA a PUERTA”.

Antes de la llegada de Bildu al poder, en Guipúzcoa estaba planeada la construcción de una incineradora debido a que los tres vertederos existentes estaban al borde del colapso. Después de que Bildu alcanzara el Gobierno foral y el control del Consorcio paralizaron el proyecto alegando que una incineradora es altamente contaminante. Así venden su plan del “puerta a puerta” como el súmmum del ecologismo (¿recuerdan la ecomafia italiana?). Sin embargo, el cuidado medioambiental deja mucho que desear: se mantienen los vertederos y la parte de los residuos que no es reciclable debe eliminarse mediante sistemas “no ecológicos”.

 Económicamente es una ruina para el ciudadano. Son enormes las indemnizaciones con que debe compensarse a las empresas adjudicatarias por no construir la incineradora. Amén de tener que pagar a los vertederos que se ocupen de los residuos sobrantes y del incremento del gasto que supone el pago de las nóminas de los trabajadores que han aumentado de forma notable con la implantación del nuevo sistema.

El superplan del puerta a puerta consiste en unos postes con ganchos a la puerta de las casas. Cada colgador tiene un código identificador del titular de la vivienda y cada día se recoge un tipo de residuos: lunes, restos orgánicos de carnes o pescados; martes, restos de papel y cartones; miércoles, plásticos; jueves, vidrios, etc.

Los llamados “gestores autorizados” revisan las basuras para comprobar que la clasificación es correcta. Si el reciclaje no es el adecuado se imponen multas (en Usurbil van de 60 a 30.000 euros). Los vecinos usan todo tipo de triquiñuelas para evitar el control: tiran los residuos en el water, en el contenedor del vecino o hacen “turismo basuril” yendo a otros municipios a deshacerse de la basura.

Lo más sangrante es que, con este sistema, el nacionalismo más bestial tiene en sus manos datos significativos de los ciudadanos. Un ejemplo: en diciembre de 2010 el Ayuntamiento de Hernani envió una carta en la que se decía que “existen sospechas de que no utilizan los ganchos para colgar sus residuos”, lo que hace pensar al Consistorio que “llevan sus basuras a otro sitio o, peor aún, a un vertedero incontrolado”, si no cambia la situación “se tomarán medidas”. Averiguaron qué vecino o empresa no reciclaba a través de datos bancarios, multas, impresos de hacienda o fotos que encontraron en sus basuras. Información confidencial que sirve para fichar a los ciudadanos por quienes tienen antecedentes escalofriantes.

Para gestionar el modelo puerta a puerta, Bildu ha creado GARBITANIA, una sociedad cuyos socios son ayuntamientos batasunos (más de 30). Se trata de una sociedad de gestión de residuos totalmente opaca de la que se desconocen sus cuentas, su sistema de contratación de personal, ... Es un chiringuito del abertzalismo: Eneritz Gurrutxaga Gogorza, Jon Kortajarena, Imanol Azpiroz y un largo etcétera de familiares y amigos del entorno etarra integran el negociete gansteril de la basura.

 En definitiva, el sistema puerta a puerta de los Soprano bilduetarras se traduce en saqueo, intimidación, control ... nacionalismo en estado puro.

 Ana Cuevas

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada