lunes, 30 de abril de 2012

El nacionalismo no es una ideología respetable


El nacionalismo no es una ideología respetable. Para empezar no es una ideo-logía, ya que no está fundamentada en ideas, si no en emociones, sería más apropiado llamarlo emocionología. Por eso cuando intentamos entablar una conversación con un nacionalista nos damos cuenta de que no llegamos a ninguna parte. Lo normal es que nos empachen con su verborrea victimista y que no acepten ni una sola crítica a sus absurdas premisas. Su comportamiento es más propio de un seguidor de una secta que se siente en la necesidad de justificar las tonterías expresadas por su líder.

En el artículo de hoy explicaré lo que es el nacionalismo, pero me siento obligado a aclarar un concepto que creo que no quedó claro en mi último artículo. Explicaba que la nación es una comunidad imaginada, en la que un conjunto de individuos se sienten vinculados en una comunidad que no es real, ya que los miembros no se conocen entre sí. Una conclusión de esa definición fue que en Cataluña conviven esencialmente dos naciones, lo que ha provocado diversas reacciones en las redes sociales. Por ejemplo mi amigo en Facebook Rostany Sabater me hizo el siguiente comentario:
No sé si no acabo de comprender el planteamiento que expones o si simplemente no lo comparto. Tu conclusión o la que se deriva de la aplicación de la definición del Sr. Anderson es que en territorio catalán conviven dos naciones. Dos, diferenciadas entre sí (¿opuestas?). Pero ... no logro aplicármelo a mi. ¿A qué nación pertenezco entonces? Soy catalán, perfectamente bilingüe y poseo un muy fuerte sentimiento de pertenencia a Cataluña, por medio del culto de nuestras tradiciones y un fuerte sentimiento de pertenencia a la nación catalana. Y es precisamente ese profundo e innato sentimiento como catalán lo único que hace sentirme perteneciente a la nación española. Entonces, ¿donde quedo en esta teoría? 
Efectivamente los conceptos de nación no son excluyentes. Una misma persona puede pertenecer a varias naciones a la vez. Un caso típico es el de los hijos de emigrantes, por ejemplo mis sobrinos son hijos de mi hermana (española) y mi cuñado (americano) y se sienten por igual americanos y españoles. Son miembros de ambas naciones. ¿Por qué nos parece contradictoria la idea de pertenecer a la nación española y a la catalana a la vez? Para contestar a esta pregunta es necesario explicar primero la diferencia entre miembros de una nación y nacionalistas.

No todos los miembros de una nación son nacionalistas. Un claro ejemplo lo tenemos en Rostany, que es miembro de la nación catalana, pero no es nacionalista catalán.

El nacionalismo pone a la nación como el único referente identitario, es decir un nacionalista no puede ser miembro de dos naciones, pero cualquier persona que no sea nacionalista puede pertenecer a varias comunidades imaginadas.

Los principios básicos sobre los que se fundamenta el nacionalismo son:

  • El principio de soberanía nacional
  • El principio de nacionalidad. 

El principio de soberanía nacional mantiene que la única base legítima para el Estado es la nación. O sea que no debería haber Estados sin nación. Nación y Estado: ¿Qué es primero el huevo o la gallina? Un nacionalista dirá que primero existe una nación y luego en base a esa nación se crea el Estado. Yo no estoy de acuerdo. Los EEUU en sus inicios fue un Estado sin nación, ya que al principio todos los norteamericanos se sentían ingleses y no existía un marcado sentimiento de pertenencia entre los ingleses que habitaban norteamérica, sin embargo al pasar los años e ir conformando un ente conjunto, se fue creando la comunidad imaginada que es hoy en día la nación americana.

El principio de nacionalidad mantiene que cada nación debe formar su propio Estado y que las fronteras deben coincidir con las “fronteras de la nación”. Como comenté en el mencionado artículo es absurdo hablar de las fronteras de una nación, ya que lo que define a las naciones no son los territorios si no las personas y sus respectivos sentimientos de pertenencia.

Volviendo a la pregunta anterior ¿por qué nos parece contradictoria la idea de pertenecer a la nación española y a la catalana a la vez?. Porque los nacionalistas catalanes tienen una mentalidad excluyente. En su nacionalismo, piensan que no se puede pertenecer a dos naciones a la vez, además quieren romper el Estado español y segregar las zonas de España que consideran que son las "fronteras de su nación", lo que ellos llaman los “Països catalans”. Ven en España a un enemigo colonizador que no les deja llevar a cabo sus aspiraciónes territoriales. Por eso odian a España.

Es importante resaltar que ese odio es inicialmente unilateral. Los nacionalistas catalanes se convierten en seres antipáticos y repulsivos para el resto de españoles ya que no comparten la visión de conjunto y se sienten ofendidos ante sus desplantes. Por su parte los miembros de la nación española confunden a los miembros de la nación catalana con los nacionalistas y en muchos casos insultan y desprecian a los catalanes creando un círculo vicioso de odio. Por eso parece difícil pertenecer a las dos naciones a la vez, sin embargo la mayoría de los catalanes pertenecen a ambas.

Pepe Giménez

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