domingo, 5 de febrero de 2012

España les (jo)-roba

Guillermo Brunet


El eslogan propagandístico del nacionalismo catalán para esta temporada es “España nos roba”. Todos saben que no es verdad  pero es un eslogan que tiene fuerza entre quienes odian a España y entre quienes creen que se deben mostrar antiespañoles para ser aceptados en Cataluña.

Cataluña es parte de España por lo que es imposible que España se robe a sí misma. Todo lo que se produce en Cataluña se produce en España, y por lo tanto está siendo utilizando por quien lo produce. Podemos discutir si la distribución de los recursos entre las personas que componen la nación es la apropiada, pero en cualquier caso los impuestos se pagan para que exista una redistribución de los mismos, si no se cumple esta función de redistribución y nos ponemos de acuerdo en que cada uno debe recibir exactamente lo que paga, entonces ¿Qué sentido tiene pagar impuestos? Sería más lógico no pagarlos y que cada uno decida como gastarlo en vez de dárselo a los políticos. Lo que el nacionalismo catalán persigue es el dinero de nuestros impuestos, no para utilizarlo en los hospitales o en los servicios públicos, si fuera así habría recortado en otras cosas para dedicarlo a eso, si no para la construcción de la nación catalana.

Si analizamos el eslogan nos damos cuenta que el hecho de robar nuestro dinero no es lo que más le importa a los partidos nacionalistas catalanes. Todos nos acordamos del famoso 3%, denunciado por el propio Presidente de la Generalitat Pascual Maragall en sede parlamentaria. El hecho de que muchos políticos catalanes se llevaran el 3% (como mínimo) de los impuestos que pagamos todos no suscitó ninguna campaña del nacionalismo. Al fiscal anticorrupción tampoco le importó mucho, todo sea de paso. En cualquier caso el nacionalismo catalán no consideró que ese robo fuera merecedor de ninguna campaña, no lo denunció ni lo persiguió. Robar un 3 % a los ciudadanos parecía que no era importante si lo hacían sus propios políticos, ya que se hacía por Cataluña, aunque fuera en contra de los catalanes

Con este eslogan el nacionalismo sólo pretende asociar el verbo “robar” a España, con independencia de que el hecho en sí sea cierto o no. Lo que al nacionalismo realmente le importa del eslogan no es el verbo, lo que le fastidia es España. Da igual que se les entreguen más competencias, que se les permita imponer como única lengua el catalán, que se les dé más dinero o que se les perdone el 3%, lo que no pueden soportar y les molesta soberanamente es España y todo lo que tenga que ver con España. Es normal, está en su naturaleza, para ellos las personas se deben supeditar a la nación catalana, así que da lo mismo lo que hagamos, nunca estarán saciados porque su razón de ser es construir la nación catalana y la idea de España es incompatible con su ideario. Su problema es que España no es simplemente otra nación, una nación ajena y enemiga; España es la nación en la que está integrada Cataluña y por la que la mayoría de catalanes siguen manteniendo afecto a pesar de todas las campañas para eliminarlo.

Mientras España exista la independencia es imposible, porque es incompatible España sin Cataluña y porque la mayoría de los catalanes piensan en mayor o menor medida que son españoles. Para los nacionalistas, el objetivo final de independencia es más factible en un escenario en el que España desapareciera y se desintegrara en sus regiones. Es por eso que la sola idea de España y todo lo que tenga que ver con ella no les gusta, y da igual que sean los impuestos, la lengua, las selecciones deportivas o los bailes regionales; España les molesta, les incomoda, les fastidia. Dicho de forma desenfadada: España no les roba, España les (jo)-roba.

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