miércoles, 25 de enero de 2012

Embajadas

Guillermo Brunet

Para contrarrestar las clamorosas críticas que está recibiendo el nacionalismo catalán por preferir recortar el gasto en la sanidad de todos antes que en sus “embajadas”, han decidido contraatacar reclamando al gobierno de España que haga lo mismo, esto es, que cierre embajadas de España y gaste en la construcción de hospitales y escuelas. La reclamación carece de toda razón lógica, trata de enmascarar el despilfarro del nacionalismo catalán poniendo a todos en el mismo saco y vuelve a navegar en las aguas del populismo, que son las únicas en las que sabe nadar el nacionalismo.

En primer lugar: Si los nacionalistas creen que está mal gastar en embajadas en vez de en hospitales ¿Por qué lo hacen ellos? En su petición al gobierno de España están reconociendo que saben que están cometiendo una injusticia pero que les da igual. Ellos reclaman a los demás que dejen de gastar en embajadas por considerar que eso es lo correcto pero en donde gobiernan van a seguir actuando incorrectamente y en contra de los intereses de los ciudadanos. Y por supuesto, la justificación de que ellos no lo hacen porque los otros tampoco lo hacen no puede valer a ningún ciudadano. Los gobernantes están ahí para hacer lo correcto, no para entrar en juegos infantiles de “pues si no lo haces tú yo tampoco lo hago” ¿Ese es el criterio para gestionar nuestro dinero?

Pero aún siendo una razón muy ilustrativa del proceder del nacionalismo que siempre se mueve por la comparación y nunca por lo que es correcto, el principal motivo por el que no tienen razón es el reparto de competencias. Podemos plantearnos si se deben pagar televisiones o construir carreteras, si debe haber escuela pública o no, hasta si debe haber policía, ejército o representaciones diplomáticas de España en el extranjero o no, pero este es otro debate. Lo que es una realidad ahora es que la representación de España en el extranjero es una competencia exclusiva del gobierno de España y la construcción de hospitales y escuelas es una competencia de las comunidades autónomas. Por lo tanto, que cada uno se dedique a lo que se debe dedicar, la comunidad autónoma de Cataluña, como todas las demás, deben dedicarse a garantizarnos una sanidad pública de calidad y es por eso por lo que se debe juzgar la gestión de su gobierno. Y mientras consideremos que es necesario tener representaciones diplomáticas de España en el extranjero, al gobierno de España se le deberá juzgar por si nos representa correctamente en el exterior y por las demás cosas que sean de su competencia.

Si el gobierno de la “Generalitat” de Cataluña entiende que el gobierno de España no gestiona correctamente los intereses de Cataluña en el exterior que le pida explicaciones y lo denuncie, pero que no malgaste los escasos fondos públicos usurpando competencias que no le corresponden a costa de desatender sus obligaciones en la sanidad. Es un fraude al ciudadano que nuestro dinero sea destinado a gastar en algo para lo que no se lo hemos dado . Al gobierno de España se lo hemos dado para que cumpla sus obligaciones, y entre ellas está la de mantener embajadas para atender a los españoles que están en el extranjero.

Las embajadas catalanas son un pozo sin fondo en donde se despilfarra nuestro dinero. Todo lo que hacen que pudiera ser útil como la promoción comercial, cultural o turística, se puede hacer desde las embajadas y consulados de España:. No tenemos que pagar dos veces por lo mismo. Si los nacionalistas además quieren hacer promoción de su ideología política que se lo paguen ellos pero no a costa del dinero de todos, ya que no todos somos nacionalistas y muchos, yo creo que la mayoría, tenemos una visión muy distinta de Cataluña.

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