martes, 13 de diciembre de 2011

Comunidades Imaginadas

Benedict Anderson es el estudioso del nacionalismo más prestigioso en las universidades anglosajonas. Él fue el que puso una definición definitiva al concepto de nación y por lo tanto al nacionalismo. Hoy su definición es universalmente aceptada. En su libro Comunidades Imaginadas, habla del surgimiento del concepto de Nación, y de sus diversas acepciones.

El autor define la Nación como una Comunidad Imaginada. Es una comunidad imaginada, porque aunque los miembros de la comunidad no se conocen entre sí, se sienten unidos y miembros de una misma comunidad que los nuclea (su nacionalidad), y es imaginada en tanto que los miembros jamás conocerán a todos los integrantes de la nación. Este es el concepto fundamental del libro.

El autor describe principalmente el surgimiento de la idea de Nación en la formación política de los Estados Unidos, es decir como sociedad moderna. Y estas nociones pueden ser aplicadas para cualquier análsis teórico del surgimiento de la idea de nación en cualquier sociedad occidental moderna.

Es un libro muy completo y ameno, interesante para los estudiosos de la sociedad y de la historia. Es altamente recomendable para quienes estén estudiando el período de formación del "Estado-Nación" moderno.

No puedo evitar incluir aquí una cita de la introducción del libro:

Los teóricos del nacionalismo se han sentido a menudo desconcertados, por no decir irritados ante estas tres paradojas:
  1. La modernidad objetiva de las naciones a la vista del historiador, frente a su antigüedad subjetiva a la vista de los nacionalistas.
  2. La universalidad formal de la nacionalidad como un concepto sociocultural -en el mundo moderno, todos tienen y deben "tener" una nacionalidad, así como tienen un sexo-, frente a la particularidad irremediable de sus manifestaciones concretas, de modo que, por definición, la nacionalidad "griega"es sui géneris.
  3. El poder "político"de los nacionalismos, frente a su pobreza y aun incoherencia filosófica. En otras palabras, al revés de lo que ocurre con la mayoría de los "ismos", el nacionalismo no ha producido jamás sus propios grandes pensadores: no hay por él un Hobbes, ni un Tocqueville, ni un Marx o un Weber.

 

 

Incluyo a continuación una conferencia del autor, Benedict Anderson, la conferencia es en inglés.



 

 

 

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