jueves, 6 de febrero de 2014

Calle en Barcelona al inventor de la estelada


El Ayuntamiento de Barcelona ha decidido dedicar una calle a Vicenç Albert Ballester i Camps, presunto inventor de la bandera independentista catalana a principios del siglo pasado.

Al Sr Albert, frustrada su carrera de marino, no se le conoce más dedicación que la promoción del independentismo en Cataluña y del rencor al resto de España, sin más obra que la conocida bandera y algunos artículos firmados bajo los pseudónimos de VIC (Visca la independencia de Catalunya) y VICME (Visca la independencia de Catalunya i mori Espanya).

Sin unanimidad, ni mucho menos, entre la sociedad catalana respecto de la independencia, el Ayuntamiento no debería dejarse llevar por sus particulares pasiones políticas, ya que estas no representan al conjunto de sus ciudadanos. Dedicar una de las calles de nuestra ciudad a este violento personaje, que desea la muerte para la patria de muchos de sus conciudadanos, es una grave ofensa para todos ellos.

El hecho es además insólito, teniendo en cuenta la gran cantidad de ilustres catalanes que no han sido homenajeados con tal distinción, entre los que podríamos señalar al genio surrealista Salvador Dalí, pero, ya sabemos que Dalí en su testamento lo dejo todo al Estado, sin mención alguna para la Generalitat, y claro, eso es algo que está muy por encima de su escasa y pobre obra.

Ramón Copons
Barcelona

jueves, 30 de enero de 2014

Catalanes y palestinos dos nacionalismos similares


Es asombroso el parecido entre el nacionalismo catalán y el palestino. Ambas naciones inventadas por un grupo de iluminados que reducen la identidad de sus pueblos a una sola característica. Los palestinos hacen hincapié en su religión musulmana. Los nacionalistas catalanes ponen el acento en la lengua que coexiste en Cataluña junto al español.

Los dos grupos aspiran a dominar políticamente las zonas que ellos consideran "propias". Los palestinos opinan que Israel debería ser un estado poblado por seguidores de
Mahoma, mientras que los nacionalistas catalanes creen que en Cataluña debería hablarse sólo el catalán. En ambos casos los nacionalistas quieren tener el control del poder político para imponer sus creencias con la fuerza de la ley. Si los palestinos llegan a ejercer el poder político en Israel, introducirán leyes discriminatorias para forzar la salida de los judíos de sus tierras. Ese tipo de leyes existen en todos los países de mayoría musulmana, con la excepción de Turquía. Por otra parte, si los nacionalistas catalanes llegan algún día a conseguir la independencia, llevarán al extremo las leyes que ya existen sobre la imposición del catalán en las escuelas y en los comercios. Esas leyes han sido consideradas anticonstitucionales, aunque todavía no se ha frenado sus efectos.

Tanto palestinos como nacionalistas catalanes viven en un mundo invadido por gente "extranjera". Pero sueñan con un futuro en el que sólo habrá gente como ellos en sus tierras. Los seguidores de Yasir Arafat no quieren un estado palestino diverso e integrador. Quieren vivir en un territorio con uniformidad religiosa donde todos sus conciudadanos recen al mismo dios. Los seguidores de Jordi Pujol no quieren una Cataluña diversa, quieren una Cataluña en la que desaparezcan las señales de identidad de los que nos sentimos españoles.

Ambos grupos se sienten víctimas de movimientos demográficos. Los palestinos consideran que la población judía ha sido injertada en el territorio. Siempre hubo judíos en las tierras de Jesucristo, pero a principios del siglo XX sólo eran el 10%. Palestina era un protectorado británico. Tras el horror del holocausto, los judíos que sobrevivieron tomaron conciencia de la importancia de tener un estado propio en el que nadie les pudiese discriminar. El movimiento sionista que promovía la creación de un estado judío tomó fuerza. En 1947 Naciones Unidas aprobó la creación de un Estado judío y otro árabe en lo que es hoy Israel. Es en ese momento cuando se produce una emigración masiva de judíos a Israel. Llegaron sobretodo de Europa y del resto de países árabes ya que en Europa las comunidades judías habían sido arrasadas y seguía habiendo un fuerte sentimiento antisemita. Hoy los judíos son el 75% de la población de Israel.

Los nacionalistas catalanes también consideran que su tierra ha sido ocupada por oleadas migratorias que han desnaturalizado al territorio catalán. A finales de los años 50, Franco decidió dejar atrás la posguerra y el hambre y desarrollar económicamente a España. Para llevar a cabo la industrialización necesaria se realizaron unos planes de desarrollo que concentraban la industria en tres focos: Madrid, Barcelona y Bilbao. Se produjo de esta manera una desigualdad regional que forzó a muchas personas a mudarse a alguna de estas ciudades para prosperar. La población catalana aumentó en un 50% sólo entre los años 1960 y 1975. Un aumento atribuido fundamentalmente a personas que dejaron sus hogares en Andalucía, Extremadura y Murcia.

Los nacionalistas consideran que sus tierras ya no son del todo suyas debido a esas olas migratorias. Como consecuencia fomentan el odio al grupo con el que conviven. Los palestinos han apoyado actos terroristas contra objetivos civiles, también han utilizado la televisión para difundir barbaridades sobre los judíos, por ejemplo que los judíos comen niños durante Pascua. Han llegado a enseñar a niños de 10 años cómo ser terroristas. El nacionalismo catalán es mucho más civilizado, ya que abandonó el terrorismo en 1991 cuando el grupo Terra Lliure se autodisolvió. También hay que reconocer que no han llegado a decir que los españoles comen a niños, sin embargo han afirmado que "España nos roba". Se fomenta el odio a España en los centros educativos y en las televisiones públicas, porque se considera que los españoles son la causa de no poder expresarse como nación, es decir la causa de que en Cataluña no se hable exclusivamente el catalán.

Ambos nacionalismos usan a los niños para conseguir sus objetivos. Los palestinos incitan a sus hijos a tirar piedras contra los tanques israelitas con la esperanza de que algún periodista capte esas imágenes y de esa manera provocar la ira internacional contra la comunidad judía. Los nacionalistas catalanes no son tan salvajes. Pero no tienen reparos en adoctrinar a los niños en las escuelas e incluso privarles de dominar la lengua española. Un idioma que crea puestos de trabajo en todo el mundo, ya que es la segunda lengua más hablada en Estados Unidos, que es el país más importante económicamente en estos momentos. Los padres nacionalistas que deciden arrebatar a esos niños una herramienta tan importante son unos cafres porque prefieren que sus hijos tengan menos oportunidades en un futuro mercado laboral, con tal de conseguir una Cataluña monolingüística.

El nacionalismo es una ideología tribal, que se basa en los instintos más básicos del género humano. Consiste en desfigurar al ser humano y fijarse sólo en una característica identitaria. Los palestinos en su dios, los nacionalistas catalanes en su lengua. Se divide el mundo en dos: Los buenos y los malos. Los de aquí y los de allá. Y basándose en esa característica se justifica el odio, la manipulación y la violencia. El nacionalismo es propio de culturas salvajes e inciviles, de personas que no ven más allá de sus narices, de bárbaros que ven a la sociedad como si fuera una película en blanco y negro, perdiendo con ello los matices del arco iris.


miércoles, 29 de enero de 2014

Independencia a cualquier precio


La paranoia independentista alcanza ya cotas surrealistas y se aferra al sueño de la independencia cueste lo que cueste.

No les importa romper lazos con el resto de España que es su principal mercado y proveedor, ni salir de la UE, sufrir aranceles a sus exportaciones o volver a tener fronteras, no les importa salir de la OTAN o de la ONU.

No les importa dejar de tener acceso a la financiación del Gobierno Español, del BCE o del FMI.

No les importa el empobrecimiento del 25%-30% que anuncian para Cataluña en caso de independizarse.

No les importa la terrible fractura social que el proceso va a provocar entre los catalanes independentistas y los que no lo son.

No les importa que su estimado Barça deje de jugar en la Liga.

Lo único que desean es la fundación de su soñada e inventada nación.

Son el ala radical del independentismo, son sólo unos pocos, pero son los ideólogos del movimiento, los que nutren de sueños e ideas a sus seguidores.

Y a estas argumentaciones les llaman el discurso del miedo, para tratar de demonizar a los que advertimos de las graves consecuencias que esta deriva radical va a tener.

Ramón Copons
Barcelona

jueves, 23 de enero de 2014

El nacionalismo insaciable


El nacionalismo es insaciable. No por conseguir la independencia de Cataluña se pararán. Todo lo contrario, empezarán a pedir otras cosas.

Sólo hay que conocer un poco la historia de los nacionalismos para saber lo que ocurrirá.

La Alemania Nacionalsocialista inició en los años 30 sus reivindicaciones nacionalistas respecto la zona desmilitarizada de Renania, conseguida está, se anexionó Austria y luego reivindicó los Sudetes checoslovacos, para acabar ocupando toda Checoslovaquia, después vino Danzig y con ella toda Polonia.

Cuando los nacionalistas irlandeses reivindicaron la independencia de Irlanda, muy pocos eran los partidarios de esta en Irlanda del Norte, y el Ulster quedó finalmente fuera de este proceso, dada la aplastante mayoría de protestantes pro-británicos en la región. Sin embargo sólo un día después de obtener la independencia los nacionalistas irlandeses empezaron a pedir la anexión de la zona.

Si Cataluña se separa de España, al día siguiente los nacionalistas catalanes empezarán a trabajar para obtener anexiones de otros territorios (Baleares, Valencia, los territorios aragoneses de la Franja de Ponent, lo que ellos llaman la Cataluña Nord, en el sur de Francia, Andorra y hasta L’Alger en Cerdeña). Pondrán en marcha toda su maquinaria propagandística: Subvenciones al catalán, fomento de tradiciones catalanas diferenciadoras, búsqueda de agravios con sus lugares de origen, promoción de la identidad, pedagogía de una historia manipulada, impulso del rencor y el odio, etc.

Lo harán porque está en su hoja de ruta ¿Porque sino salen todos estos territorios en el mapa del tiempo de TV3, porque se hizo una etapa prologo de la Volta a Cataluña en L’Alguer, o se fomenta ya el Catalán en muchos de estos territorios con dinero de la Generalitat? pero lo harán sobretodo, porque sino, su ideología se muere y sus aspiraciones políticas con ella. ¿Qué van a hacer? ¿Disolverse al día siguiente de obtener la independencia y dejar de ser un partido nacionalista?

Pensemos que cualquier concesión ahora no hará más que alimentar a la bestia para el futuro.

Ramón Copons
Barcelona

jueves, 16 de enero de 2014

PSOE y federalismo


El PSOE propone un nuevo modelo de estado que denomina federal, y aboga por una reforma de la Constitución para cambiar el modelo Estado. No explican que quieren decir con estado federal, ni tampoco qué es lo que quieren cambiar de la Constitución.

Este planteamiento ambiguo, pero con tintes de dialogante, pretende radicalizar la postura del PP, ocupando una posición centrada entre los partidos nacionalistas y el PP. Todo ello sin duda en busca de un rédito electoral.

El problema es que la posición del Gobierno no es en absoluto radical, se mantiene exactamente donde estaba: La soberanía nacional reside en el conjunto de los españoles y una parte de ellos no pude decidir de forma aislada. Se trata, de hecho, de la misma posición que había mantenido hasta ahora el propio PSOE.

La radicalidad en todo caso se puede atribuir a CIU, que habiendo propuesto un nuevo modelo de financiación, tipo el concierto vasco, sabiendo perfectamente que era inaceptable, pues rompía el modelo de solidaridad interterritorial y abría la caja de pandora para acabar teniendo 17 modelos de financiación, decide, finalmente quitarse la careta e ir a por el separatismo.

Sinceramente, no sé porque debemos reformar la Constitución por el chantaje de los independentistas y no sé que mas quieren hacer para federalizar a un país que ya dispone de 17 Comunidades Autónomas con parlamentos autonómicos, gobiernos regionales, policía propia, competencias traspasadas en sanidad, educación y cultura, TV y radio autonómica, etc. ¿Conocen algún país mas federal que España?

El PSOE en busca de ese puñado de votos, da oxigeno a los separatistas al demonizar la postura del Gobierno.

Señores dirigentes del PSOE, hágannos un favor, enciérrense el tiempo que haga falta en un hotel y decidan que tipo de país quieren para España, y páctenlo con el PP y el resto de grupos nacionales que se quieran sumar. Hagan un pacto de estado que nos permita cerrar de una vez este estúpido debate, y que dejemos por fin de estar en manos del permanente chantaje de los partidos nacionalistas cada vez que uno de los grandes partidos obtiene una mayoría simple.


Ramón Copons

Barcelona

lunes, 21 de octubre de 2013

La inmersión lingüística en Cataluña


Uno de los lectores de este blog me ha pedido que le publique su visión sobre la inmersión lingüística en Cataluña. Él quiere permanecer en el anonimato. Ahí va:

Querido lector, le traigo un tema un tanto espinoso, un tanto delicado debido a las pasiones que levanta y más con la sombra de secesión que amenaza al país. Y aunque no tenga que ver mucho con Alemania, si tiene que ver con el futuro de España, que pasa por momentos delicados hoy en día y no me refiero solo económicamente. Se trata del catalán; y no del catalán en sí, como lengua, sino a su imposición progresiva en la vida pública de Cataluña y sobre todo en su imposición en las aulas.

La inmersión lingüística en Cataluña nació de una iniciativa popular de profesores y padres que deseaban que algunos centros se impartiera en catalán y surgió en los años 1980 en Barcelona y con la colaboración de partidos de izquierdas como el PSUC, que por entonces apoyaron la iniciativa. La idea fue tomando forma y el centro barcelonés de Roselló-Porcel se convertiría en el primer centro en impartir las clases en catalán desde el fin del franquismo y eso se produjo durante el curso 1983-1984. Por entonces, los institutos catalanes impartían las clases en castellano y había una asignatura extra para aprender catalán, por lo que el catalán no estaba excluido como lo era en tiempos del franquismo. La iniciativa fue apoyada posteriormente por partidos nacionalistas como CiU, en la que crecieron considerablemente los centros donde se impartía clases en catalán. Con el gobierno del tripartito, coalición formada por PSC, ERC e ICV supuso el apoyo total comenzando las escuelas e institutos de educación secundaria a impartir casi exclusivamente en castellano, salvo dos asignaturas: castellano y educación física, cosa que resulta risible. Así fue como el castellano quedó K.O. en la educación catalana, pasando a estar en un segundo plano.

Resulta comprensible, que una región, con un idioma propio, quiera fomentar su idioma. Se trata de sus orígenes, su cultura. Y la iniciativa ciudadana que buscaba que hubiera centros educativos que impartieran clases en catalán suponía algo hermoso y todo con el fin de proteger una lengua que tanto tiempo estuvo reprimida en los tiempos de Franco. Si eres español habla español era uno de los lemas de la dictadura, en los que trataba de acallar la riqueza de idiomas del conjunto de España, como el gallego, el euskera y el catalán. Y eso que Franco era gallego.

Ventajas y desventajas puede uno buscar en vano, el castellano es la segunda lengua más hablada del mundo, el catalán solo se habla en Cataluña y sus dialectos en Valencia y las Islas Baleares, estas últimas comienza a ser más importante el alemán casi que el dialecto mallorquín debido a la gran colonia de teutones que se asienta allí. El catalán no sirve para contratar socios comerciales en Manchester, Dijon o Düsseldorf. Pero sin embargo, queda un sentimiento de pertenencia a una cultura y una lengua, que elimina lo irracional y hace que quieras expresarte en tu lengua, porque es simplemente tu lengua.

Sin embargo, los tiempos de Franco ya pasaron, nadie prohíbe el catalán y todo el que quiera, en Cataluña lo puede expresar cuando quiera y como quiera, en el ámbito público. En los años posteriores a la transición a la democracia, cuando surgió la iniciativa ciudadana para la inmersión lingüistica en Cataluña estaba bien visto hablar y aprender el catalán; era un signo de identificación y de progreso social. Pero ahora el catalán es el idioma que se impone y muchos alumnos, mucho de ellos, hijos de 'charnegos', "se permiten saltarse el aprendizaje oral. Y eso explica que en la escuela se hable en catalán, pero en el patio, en castellano". (Gutiérrez, Maite. La Vanguardia - 26 de sep. 2013: "El origen de la inmersión lingüística en Cataluña").

Tras esto, llega un punto, en el que el castellano se empieza a perseguir y esto va unido al crecimiento sentimiento nacionalista e independentista desarrollado en la última década, sobre todo desde la llegada del tripartito a Cataluña, pero ahora potenciado aún más con el gobierno de CiU de Artur Mas. Esta persecución se atestigua con carteles que rezan: Al parti parlem en català que se han podido ver en algunos medios españoles los últimos días y que son colgados en las clases para imponer el catalán de forma obligatoria en un momento, de tanta libertad como lo es la hora del recreo.

¿A dónde lleva esto? Obviamente, a la división de Cataluña, una que quiere una región bilingüe tolerante y más racional con los tiempos que corren, en un mundo donde la globalización impera y el idioma anglosajón está tan extendido en detrimento de otras lenguas y a otra que quiere la independencia y que busca imponer su idioma por encima de todo, ya que lo identifica como un elemento diferenciador del resto de España, que es lo que el independentista busca sin pensar en razones lógicas y no queriendo respetar a los catalanes que quieren que sus hijos aprendan en castellano o que quieran seguir perteneciendo a España. Por lo que si el catalán es útil o no, es lo de menos, se trata de un arma más para el nacionalismo, un elemento diferenciador más que les acerca a su tan deseada independencia y que seguramente, pocos se han parado a pensar qué inconvenientes podría acarrear, porque ellos desde niños ya empiezan a ser adoctrinados, la televisión y radio catalana está al servicio del govern catalán. ¿Tiene sentido conservar el catalán? Por supuesto que sí. Es su cultura su lengua y cuando se la quitaron la hablaron en su vida privada, porque uno odia lo que le imponen por la fuerza ¿Tiene sentido imponerlo para dejar a un lado al castellano? No, porque, les guste o no, el castellano es uno de los idiomas más importante del mundo, el segundo más extendido del mundo y el tercer más hablado del mundo y debido al crecimiento demográfico de Sudamérica, a su crecimiento económico y al aprendizaje del idioma en el extranjero, el español superará al inglés en el año 2030 y al chino mandarín en el año 2045, según estudios académicos. ¿Por qué ningunear a un idioma con tanto futuro?

domingo, 29 de septiembre de 2013

Vergonzosa complicidad de RTVE en la difusión de las mentiras del nacionalismo al hablar de la corona catalano-aragonesa

Parece que Televisión Española está empeñada en difundir las mentiras del nacionalismo catalán. Digo esto porque recientemente la periodista Sandra Sangermán decía lo siguiente en el Telediario:
La torre Bellesguard se levanta sobre las ruinas del palacio de Martín el Humano, último rey de la corona catalano-aragonesa
Me parece gravísimo que la televisión pública española propague las mentiras del nacionalismo. Es especialmente grave que lo haga la TVE, porque su única razón de existir es la de fomentar la cultura, de otra manera no tiene sentido que esta entidad esté perdiendo dinero del erario público, especialmente en estos momentos de crisis.

Pero lo que lo hace todavía más grave es que no es la primera vez que esto sucede. A principios de 2011, sucedió lo mismo. Por aquel entonces un ciudadano de Zaragoza, Miguel Cortés, se armó de valor y expresó su queja ante TVE lo que frozó al editor del telediario, Esteve Crespo, a pedir disculpas.

LLueve sobre mojado. La televisión pública española que tanto dinero cuesta al contribuyente no puede bajo ningún concepto difundir mentiras fácilmente comprobables sin pagar por ello un precio, por eso te pido que difundas este artículo en las redes sociales para forzar a Televisión Española a rectificar y a garantizar que no se vuelve a repetir este error.

A continuación podrás ver dos vídeos. En el primero vemos la vergonzosa crónica de Sandra Sangermán. En el segundo vemos la valiente intervención de Miguel Cortés, el maño que logró que RTVE rectificase.